Siempre con titulación

Con las inscripciones a los cursos de entrenadores de la temporada 13/14 prácticamente cerradas y completas, tanto de nivel 1 como de nivel 2, es momento de hacer algunas reflexiones. En primer lugar las cuantitativas: hemos ofertado cinco cursos de nivel 1 en la provincia de Valencia, cuatro en su capital y uno en Gandía; dos cursos de nivel 1 en la provincia de Alicante, en su capital, y un curso de nivel 1 en la provincia de Castellón, en Burriana. Esto nos permite ofrecer la posibilidad de iniciar en nuestro deporte, como entrenadores, a no menos de 280 personas. En cuanto al nivel 2, son dos cursos en Valencia capital y uno en Alicante capital, para un total de unos 105 alumnos. Recordamos que el último de los niveles, el nivel 3 o el Curso Superior, es competencia exclusiva de la FEB mientras estos cursos continúen en la vía federativa, lejos de la oficialidad educativa.Pero no nos podemos quedar en un simple análisis cuantitativo, debemos hacer también algunas reflexiones acerca de lo que suponen nuestros cursos y de su incidencia sobre el baloncesto de nuestra Comunidad. La figura del entrenador, hombre o mujer, es fundamental en nuestro deporte. Gracias al entrenador, un grupo de niños y niñas pueden comenzar cada temporada en nuestro deporte en las categorías de iniciación, pero también esos pequeños se van haciendo mayores, se van haciendo mejores jugadores, consolidando amistades en todo ese proceso de aprendizaje; por supuesto, muchos de esos chicos y chicas terminan jugando en equipos seniors, hasta los 35 o 40 años (algunos, mucho más tiempo). Desde la FBCV siempre hemos considerado fundamental la figura del entrenador porque es el verdadero motor de nuestro deporte. Es el motor porque es el primer responsable en fidelizar, cada año, a un grupo de practicantes, ya que si no crea un ambiente adecuado es imposible que nuestro deporte siga creciendo temporada tras temporada. El entrenador es, en muchas ocasiones, sobre todo en las categorías de formación, un técnico que enseña a sus jugadores pero también es la persona que organiza partidos amistosos, torneos, que gestiona la economía de un club, que se interesa por los estudios de sus chicos y chicas, etc., sabiendo conjugar un clima de exigencia con un lugar y ambiente adecuados a cada grupo. Además, debemos reconocer que la evolución física y técnica de nuestro deporte se debe, en gran medida, a los avances metodológicos y técnico-tácticos de nuestros entrenadores. Esto no se puede garantizar sin una formación adecuada.
La FBCV tiene la obligación estatutaria de formar a sus técnicos y hemos desarrollado los cursos de nivel 1 y nivel 2 para garantizar la mejor formación posible. Ya hemos comentado en artículos anteriores que, aunque no son titulaciones oficiales, realizamos un curso con las mismas exigencias que nos marca el decreto nacional que regula todo este tipo de enseñanzas. Por lo tanto, el compromiso de la FBCV es el de ofrecer unos cursos de la máxima calidad, huyendo del mero trámite de cumplir con el expediente. Tenemos un grupo de profesores volcado en el proyecto, reciclándose constantemente, revisando materiales, poniendo mucho tiempo y esfuerzo por su parte para garantizar la mejor formación posible. Desde aquí es imposible nombrar a los más de 25 profesores que colaboran en la actualidad con nosotros, pero sí me gustaría nombrar a sus responsables de área porque son los encargados de coordinar a todos los profesores y de mantener unos estándares elevados en nuestros cursos: Ferrán Pizcueta, Víctor Rubio, Fernando Calatrava, Samuel Valle y Fran Adell, además de Isma Cantó, que aunque no es responsable de área, nos asesora en todas las reuniones de trabajo. Esto no es caer en la autocomplacencia, al contrario, es la constatación de que los cursos están en constante desarrollo y con un hilo argumental claro, con una clara propuesta de qué y cómo entrenar. El baloncesto tiene cabida para todo el mundo, para muchos tipos de baloncesto, pero sí tenemos claro desde la FBCV que lo que no tiene cabida en nuestro deporte son personas que no tienen como objetivo prioritario la mejora de sus jugadores, por encima de cualquier otra consideración. Esta mejora no es de cualquier manera y entendemos el baloncesto con una identidad propia, posicionándonos claramente en nuestras clases.
Pero si queremos que el baloncesto siga creciendo, la FBCV no puede quedarse sola en este camino. Hay otros estamentos que tienen una gran responsabilidad en el desarrollo de nuestro deporte. En primer lugar, los clubes o entidades deportivas. Que un entrenador esté formado garantiza muchas cosas, la primera, tal vez, la seguridad de sus jugadores y jugadoras. Es evidente que un técnico sin formación puede causar daño (físico o psicológico) en el practicante al que dirige. Pero también tiene tendencia a repetir ejercicios, entrenamientos… aburriendo a sus jugadores y empujándolos al abandono. Desde hace ya muchas temporadas, la FBCV ha ido exigiendo una titulación mínima a sus entrenadores, lógicamente en las competiciones que son de su competencia (Senior y Junior); también se consiguió que en las categorías IR (desde benjamines a cadetes y bajo la competencia de la correspondiente Conselleria) se aprobaran también unos mínimos. Pero esto no es suficiente. Todavía hay muchas competiciones que no tienen ningún tipo de control en cuanto a titulaciones mínimas de sus entrenadores. Recordemos que las ligas municipales están fuera del control de esta Federación. Salvo excepciones, como el Ayuntamiento de Valencia, la mayoría de los ayuntamientos no regula nada a este respecto. Algunos intentan realizar una formación, de unas 5 o 10 horas, que no es suficiente y que no se ajusta a normativa como leyes y decretos nacionales. Desde la FBCV consideramos que los jugadores en formación son niños y niñas con los mismos derechos, independientemente de la competición en la que jueguen. Aquello de “para jugar en escolares con el colegio de al lado no hace falta ser entrenador…” no es respetar a nuestro deporte ni a nuestros deportistas y debemos erradicarlo. Como clubes o entidades no podemos permitirnos el contar con entrenadores sin titulación, no hay excusas, si no estamos haciendo fraude a nuestro deporte y a nuestros jugadores y jugadoras, sin excepción.
Pero en este punto también cobra especial interés el otro gran estamento de nuestro deporte: los padres. Deben ser ellos, como los primeros interesados en garantizar la seguridad de sus hijos e hijas, los que exijan a sus entidades deportivas que los entrenadores de sus hijos tengan la titulación mínima necesaria. En otros ámbitos resulta impensable que suceda lo contrario; es muy difícil imaginar que un padre lleve a su hijo a una clase del colegio y que la clase se la dé una persona que no tenga una diplomatura en Magisterio. En el mundo del deporte, no vale simplemente con poner el cuerpo en marcha, hay que ponerlo con una programación, con unos objetivos y con una seguridad para el deportista que está garantizada por toda la normativa desarrollada y que ya hemos dicho que nosotros cumplimos académicamente.
Por último, también está en juego la responsabilidad de clubes, entrenadores y padres que deben no aceptar al entrenador que realiza “atajos” en su formación. Hemos detectado las últimas temporadas que, ante la problemática suscitada en cada Comunidad Autónoma a la hora de oficializar la formación de los técnicos deportivos, las respectivas federaciones han optado por implantar sus propios cursos, los llamados cursos federativos. Nosotros mismos estamos en esta situación. La diferencia es que nosotros cumplimos absolutamente con la normativa vigente, desarrollando cursos de nivel 1 y 2 de 400 y 600 horas respectivamente. De esta manera, podemos decir que académicamente la FBCV realiza el mismo curso que debería realizar la Conselleria de Educación. Por otra parte, la mayoría de Federaciones Autonómicas hacen cursos con una carga lectiva menor o con una carga lectiva presencial muy poco significativa (incluso se llega a incumplir la normativa) para facilitar la entrada de alumnos, y con precios muy similares a los nuestros. Pero no es lo mismo un curso de 400 horas con un 90% de clases no presenciales que uno del 40%. En el primero de los casos se puede hacer un curso de nivel 1 en dos fines de semana mientras que en el segundo necesitamos más tiempo, pero es obvia la diferencia de calidad entre los dos cursos.
Desde aquí no es momento de valorar la seriedad con la que se afronta la formación no presencial en estos cursos, ni los contenidos del mismo, ni tan siquiera pretendemos valorar la falta de control de la FEB; simplemente queremos poner en valor nuestros cursos y llamar la atención a clubes, padres y entrenadores: no es lo mismo un curso que otro y nuestros deportistas no merecen atajos. La oferta que ponemos en marcha cada año garantiza que todo el mundo pueda formarse. Hay cursos los lunes y miércoles, los martes y jueves, los sábados; los hay intensivos y extensivos. El que quiere hacerlos tiene que poner tiempo y dedicación de su parte, la Federación le ayudará a conseguirlo, pero también le exigirá para lograrlo porque nos lo debemos todos. Continuaremos buscando nuevos formatos de cursos para hacer más fácil el acceso a los mismos de nuestros alumnos. De hecho, esta temporada hemos pretendido realizar un curso de nivel 2 extensivo a principios de curso y no hemos contado con el alumnado suficiente. Continuaremos ajustando nuestra oferta a nuestros futuros entrenadores porque su formación es nuestra prioridad.
Israel Sanchis (director deportivo FBCV)

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