La táctica individual en el juego del 1c1 con balón

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Emilio Díaz ha querido compartir con todos nosotros los principales mecanismos en la toma de decisión del 1c1. Del artículo se deriva, que no únicamente debemos tener en cuenta qué ocurre con estos mecanismos sino que la etapa evolutiva, el desarrollo deportivo y la maduración del jugador están muy presentes en todo el proceso de enseñanza/aprendizaje. Desde aquí, agradecer su trabajo y su capacidad de síntesis en un tema que abarca páginas y páginas, pero que creemos ha conseguido sintetizar exponiendo los principales detalles para conocer los mecanismos de la toma de decisión en el 1c1.

Estamos comprometidos con la formación de nuestros entrenadores y es a partir de este tipo de artículos donde constatamos este compromiso. A través de este documento, Emilio Díaz pretende acercarnos las herramientas, estrategias y detalles a tener en cuenta en el momento de plantearse enseñar/dirigir/planificar acciones de 1c1. Mejorar la toma de decisión de nuestros jugadores es primordial y es que la evolución del baloncesto cada vez tiende a situaciones de juego de mayor inestabilidad y por tanto es una necesidad que los jugadores respondan con la mayor rapidez y eficiencia posible. Por tanto, se tercia necesario que los mecanismos de percepción-decisión-ejecución estén presentes en nuestro entrenamientos.

No esperes encontrar una batería de ejercicios de 1c1 que te den la solución, porque no lo encontrarás. Indaga en el contenido del artículo para crear tus propios ejercicios. Al final del documento encontrarás un ejercicio tipo adaptado a cada categoría que te servirá de ejemplo para conocer cómo Emilio Díaz adapta los contenidos del artículo.

Ahora es momento de que te pongas a elaborar tú, y que diseñes ejercicios que se ajusten a las necesidades de tus jugadores, de tus objetivos y del nivel de tu equipo. Simplemente rastrea y encuentra los aspectos necesarios para planificar correctamente. 

INTRODUCCIÓN

Antes de empezar a desarrollar este proyecto me gustaría hacer una observación, como indica KOSTA YANKOV en su conferencia sobre táctica individual, la táctica individual va asociada a un mayor nivel de conocimiento del jugador participante en la táctica de equipo. Por eso establece una diferencia; Táctica individual y Táctica de técnica individual.

Insiste en que el juego libre no existe tal y como está explicado hasta ahora, opina que hay decisiones libres, existe una idea unificada y 5 jugadores involucrados en la misma idea, además de alguien en el banquillo que decide cuales son las opciones que el jugador puede aplicar, siempre teniendo en cuenta que hay 4 jugadores más, que deben respetar la primera idea y deben trabajar para llegar a conseguir esta.

Por lo tanto tenemos que trabajar los 1 c 1 pero teniendo siempre en cuenta que hay 4 jugadores más.

Hablemos primero de aspectos importantes para el aprendizaje del baloncesto, así como del desarrollo de ejercicios, sesiones y de la planificación para estas.

También detallaremos algo para mí importantísimo a la hora de planificar el trabajo, en muchas ocasiones intentamos hacer ejercicios muy completos, con grandes objetivos,  pero que no se ajustan al grupo, por lo tanto están abocados al fracaso y el comentario siempre es el mismo “los niños no se enteran”, dentro del trabajo del 1 c 1 todavía es más importante, a la hora de marcar los objetivos hay que tener en cuenta tanto el momento evolutivo como el desarrollo físico, hay que pedirles cosas que entiendan  y que sean capaces de desarrollar.

Para finalizar y antes de desarrollar algunos ejercicios explicaremos y desarrollaremos los aspectos generales de los tres pilares básicos del 1 c 1, la percepción, la decisión y la ejecución.

1. ¿Qué es la táctica?

Básicamente son aquellas acciones de ataque y defensa que se pueden realizar para sorprender (combatir), o contrarrestar (neutralizar) a los adversarios en el transcurso del partido con el balón en juego.

Para Mahlo (1969), “la táctica es la combinación significativa, más o menos complicada, de los diversos procesos motores y psíquicos indispensables, para la solución de un problema nacido de la propia situación de juego y es un componente indisoluble de la actividad”.

En este sentido, Antón (1998), define la táctica como “todas las acciones motrices inteligentes realizadas en el juego con adecuado ajuste espacio-temporal, resultado de la observación de situaciones previas de compañeros y adversarios, y de sus modificaciones espaciales posturales, adecuándose a las reglas del juego”.

Tinnin y Siedentop, entienden que “la táctica la identificamos con habilidades eminentemente abiertas donde el deportista debe ajustar su actuación a diferentes problemas que se le van a presentar”.

El diccionario de Ciencias del Deporte (1992), nos relata que es “un sistema de planes de acción y de alternativas de decisión que permite regular a corto plazo una sucesión lógica de acciones sujetas a una representación bien delimitada de su objetivo, de forma que sea posible un éxito deportivo frente a los adversarios”.

Si analizamos un momento la definición que damos de la táctica en el deporte, podemos observar que nos revela una cierta realización inteligente de cualquier acción técnica que se genere en el juego. Debemos tener claro, en primer lugar, qué opciones tácticas diferentes nos pueden llevar a conseguir un mismo objetivo marcado. Por lo tanto, vamos a primar mucho más el trabajo previo con los niños, donde se analice qué está ocurriendo en cada situación de juego y, posteriormente, ejecutar la acción necesaria para solventar el problema derivado. Es decir, la percepción y la toma de decisión, dentro del deporte de iniciación, se debe producir antes de la propia ejecución de cualquier acción. Y, sobre todo, la forma más clara para asimilar la situación trabajada es conseguir que finalmente, la ejecución elegida para solventar el problema motor planteado se lleve a cabo en una situación real de juego.

2. Aspectos a tener en cuenta

   2.1 Aprendizaje del baloncesto

El aprendizaje deportivo es un cambio relativamente permanente en la conducta producto del entrenamiento y de la experiencia. Constituye tanto un proceso de adaptación al entorno como la progresión de sucesivos ajustes que pasan de lo simple a lo complejo.

Durante las primeras etapas del aprendizaje debe ir orientado a que el niño alcance un desarrollo psicomotor (destrezas simples) y a la adquisición de unos recursos propios del baloncesto, que le permitirán superar las exigencias del juego.

Por ejemplo, el aprendizaje del tiro a canasta irá precedido de la adquisición de destrezas simples como: percepción del propio cuerpo, el equilibrio, la coordinación pierna-brazo, los saltos, el agarre del balón, los lanzamientos, la precisión, etc.

La percepción es la base de todo aprendizaje. A la hora de planificar el trabajo que desarrollaremos en la pista debemos considerar:

  1. La eficacia de los métodos de aprendizaje varían para cada persona.
  2. La anticipación o retraso indebido en la programación hacen surgir problemas que repercutirán en la personalidad del niño y especialmente en los mecanismos de la motivación.
  3. El desconocimiento del grado de dificultad que supone el logro de un determinado objetivo, nos lleva a tomar el fracaso como una falta de aptitud del niño, en lugar de recapacitar si nuestros métodos son los mas adecuados.

   2.2 Cómo aprenden los jugadores

En el aprendizaje de las habilidades motrices propias de este deporte, los mejores resultados se obtienen con métodos que combinan demostraciones, instrucciones verbales sencillas y guías visuales. Todas ellas acompañadas por la práctica necesaria.

Los puntos que se deben considerar de mayor interés son:

Demostración:

a)    En principio la atención del niño no va dirigida a los detalles sino a la impresión general.

b)    La idea del gesto técnico total puede fortalecerse en una segunda fase dirigiendo la atención del niño hacia ciertos detalles clave que van a servir de puntos de control del rendimiento que se alcanza.

c)    La gran importancia de una imagen correcta, obligándonos a los entrenadores a mejorar nuestra técnica individual para ofrecer los mejores modelos a imitar.

Instrucciones verbales sencillas:

Utilizando el lenguaje del niño, llegaremos a él antes que usando términos técnicos que no comprende. Poco a poco iremos elaborando un vocabulario de movimientos que más adelante podrá usarse al trabajar ejercicios más complejos.

Objetivos claros:

Cada ejercicio encaminado al aprendizaje debe ser enunciado por un objetivo claro y alcanzable, nuestras indicaciones deberán centrarse en él.

Selección de ejercicios:

Seleccionaremos ejercicios en función de:

a)    Ejercicios de complejidad asimilable por los jugadores.

b)    Ejercicios en los que aprovecharemos hábitos motores adquiridos anteriormente.

c)    Ejercicios de transferencia de hábitos.

Repeticiones:

La práctica si va acompañada del deseo de superación es necesaria para mantener un estado de eficacia o para mejorar la destreza que se trabaja.

Duración e intensidad:

¿Qué duración e intensidad deben de tener los ejercicios y las sesiones? Esto dependerá de:

-La edad de los chavales.

-La dificultad de la destreza.

-El objetivo que se pretenda.

-El nivel de aprendizaje previo.

-Las condiciones ambientales.

La duración no debe ser corta ya que perjudicamos la adaptación del niño al ejercicio y la retención del gesto técnico. Tampoco debe ser muy prolongada, pues provocamos la rutina y disminuye la atención del escolar. En cuanto a la intensidad se debe tener  en cuenta el nivel de maduración fisiológica alcanzado por el alumno. La relación duración-intensidad nos obliga a introducir intervalos de recuperación, esta pausa puede ser activa (realizando ejercicios ya dominados de baja intensidad) o pasiva (nos dedicamos a la corrección de errores).

   2.3 Cómo se guía en el aprendizaje

Referente a la actuación que tenemos los entrenadores-profesores durante el desarrollo de los ejercicios, distinguiremos tres misiones importantes:

     1) Regulación del ritmo y mecánica del ejercicio

La colocación del entrenador-profesor y su actitud en la cancha son muy importantes en el desarrollo de los ejercicios.

Observamos profesores que solo corrigen la mecánica de un ejercicio y la rotación de los jugadores, etc., olvidándose de los aspectos de tipo técnico. La percepción y estructuración espacio-temporal será uno de nuestros principales objetivos en las etapas iniciales del aprendizaje, esto hará que se coja una buena base que nos permitirá evolucionar desde los ejercicios mas simples a los más complejos.

     2) Corrección de errores

En los entrenamientos debemos alternar las correcciones con estímulos positivos a fin de mantener la concentración en el trabajo que se desarrolle. Debemos convencer a nuestros alumnos de que corregir no significa cambiar una acción que se hace mal, sino dar ideas para mejorarla. Las correcciones positivas, sugerencias sobre “qué hacer” en lugar de “que no hacer” favorecen el aprendizaje rápido.

Es de vital importancia saber variar por parte del entrenador-profesor el método correctivo, en función de si la corrección se hace de forma general o individual.

Las más generales se pueden hacer en las pausas de recuperación entre los ejercicios. Si el niño necesita una corrección más puntual lo apartamos un momento del resto del grupo que seguirá trabajando. Con esto lograremos que el jugador no se sienta incómodo ni observado Los entrenadores debemos reflexionar si participamos en el error, es decir ante un error susceptible de corrección analizaremos que nivel del mecanismo de aprendizaje lo está provocando:

- ¿El error está en el estímulo?

- ¿La causa está en la percepción?

- ¿Es un problema de decisión?

- ¿Está el alumno capacitado para responder adecuadamente?

Ante la complejidad que para el alumno puede tener un determinado ejercicio, intentaremos en la medida de lo posible fraccionar los ejercicios para corregir, se pondrá máximo empeño en que la corrección facilite la asimilación y no que la entorpezca. Los niños de 8-9 años tienen poco desarrollada su capacidad analítica. Sin embargo su capacidad sintética, aprendizaje por imitación, está más desarrollada.

Ante un fundamento que cuesta asimilar lo fraccionaremos en partes relacionadas con los diferentes aspectos del mismo.

   2.4 Consideraciones pedagógicas en una sesión

  • Cuando el jugador entiende el fundamento está en condiciones de hacer series de repeticiones. Hay que repetirlas en situaciones reales de juego.
  • Los hábitos adquiridos no se pierden, pero si no se practican perdemos en velocidad de ejecución.
  • El nº de repeticiones idónea es relativo, depende de cada ejercicio y de cada jugador.
  • No siempre hay que utilizar el mismo ejercicio para enseñar un fundamento. Hay que diversificar los ejercicios para evitar la rutina y la monotonía. Intentar que los ejercicios sean variados y divertidos.
  • Tampoco es bueno cambiar constantemente de ejercicio, ya que se pierde mucho tiempo en explicaciones y confundimos a los jugadores.
  • Hay que ser imaginativos y creativos en el entrenamiento. Inventar y variar nosotros los ejercicios y no limitarnos a copiar de los demás., esto no quiere decir que no consultemos a otros entrenadores.

3. Etapas evolutivas, desarrollo deportivo y maduración del jugador

Según un estudio realizado por el servicio de pediatría del Complejo Hospitalario de León, el niño, desde que se está gestando tiene movimientos, y es la base de toda actividad o ejercicio físico. Primero en forma de juego funcional, después simbólico y más tarde como deporte que van a contribuir al desarrollo armónico, físico y social del niño. Estas tres etapas se van sucediendo de un modo secuencial durante su desarrollo madurativo. Centrando la atención en el desarrollo deportivo según Bompa, T, los científicos del deporte y los entrenadores aseguran que aquellos deportistas que en la infancia o adolescencia siguen programas de entrenamiento sistematizados y bien organizados suelen lograr los mejores resultados. Los entrenadores impacientes que presionan a los niños para alcanzar resultados rápidos suelen fracasar, debido a que los deportistas suelen abandonar la práctica deportiva antes de alcanzar la madurez. Mediante el correcto empleo de los principios del entrenamiento y dividiendo el entrenamiento en etapas sistemáticas de desarrollo, con objetivos claramente definidos, tendremos más posibilidades de conseguir deportistas sanos y sobresalientes.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que los niños evolucionan a diferentes ritmos. La tasa de crecimiento de sus sistemas óseo, muscular, orgánico y nervioso son diferentes dependiendo de la etapa de desarrollo, y estos desarrollos dictan en gran medida sus capacidades fisiológicas y de rendimiento. Ésta es la razón por la que un programa de entrenamiento debe considerar las diferencias individuales y el potencial de entrenamiento de cada sujeto, sobre todo en los deportes de equipo, donde dentro de un equipo de jugadores las diferencias entre ellos pueden ser tan grandes que algunos tengan un potencial mayor (desarrollo temprano), mientras que otros sólo tengan un desarrollo más tardío. Ignorar estas grandes diferencias podría provocar que un sujeto de desarrollo temprano no estuviese lo suficientemente entrenado o que a un sujeto de desarrollo tardío se le estuviese entrenando por encima de sus posibilidades.

Etapa de Iniciación (6 a 10 años de edad).

Los niños en la fase de iniciación deberían participar en programas de entrenamiento de baja intensidad, en los que lo importante es la diversión. La mayoría de jóvenes no son capaces de soportar las demandas físicas y psicológicas del entrenamiento de alta intensidad o de las competiciones organizadas. Los programas de entrenamiento para estos jóvenes deportistas deben incidir en el desarrollo deportivo general y no en el rendimiento específico en el deporte.

El cuerpo crece a un ritmo constante y los grupos musculares grandes están más desarrollados que los más pequeños. El sistema cardiorrespiratorio se está desarrollando y la capacidad aeróbica es adecuada para la mayoría de actividades. Sin embargo, las capacidades anaeróbicas están limitadas en esta fase debido a que los niños tienen una baja tolerancia a la acumulación de ácido láctico. Los tejidos corporales son susceptibles a lesionarse. Los ligamentos se hacen más fuertes, pero los extremos óseos siguen siendo cartilaginosos y se están calcificando.

El rango de atención es limitado a estas edades y los niños están orientados a la acción, de forma que no pueden sentarse y escuchar durante largos periodos de tiempo. Es especialmente importante que el entrenamiento en esta fase sea variado y creativo. La participación y la diversión deberían ser más importantes que la victoria.

Formación deportiva (11 a 14 años).

Es apropiado aumentar progresivamente la intensidad del entrenamiento durante la etapa de desarrollo de formación deportiva. Aunque la mayoría de deportistas siguen siendo vulnerables a las lesiones, sus cuerpos y capacidades se desarrollan rápidamente. Su sistema cardiorrespiratorio continúa desarrollándose y la tolerancia a la acumulación de ácido láctico mejora gradualmente. También es importante comprender que las variaciones en el rendimiento pueden ser el resultado de diferencias en el crecimiento. Algunos deportistas pueden experimentar un rápido estirón de crecimiento que puede explicar porque les falta coordinación en determinadas destrezas. Por lo tanto, se debe enfatizar en el desarrollo de las habilidades y capacidades motoras y no en el rendimiento.

Especialización (15 a 18 años).

Los deportistas en la etapa de especialización son capaces de tolerar mayores demandas de entrenamiento y competición que aquellos de etapas más tempranas. Los cambios más significativos en el entrenamiento tienen lugar durante esta etapa. Los deportistas que han participado en un programa de desarrollo multilateral comenzarán ahora a realizar más ejercicios cuyo objetivo sea el máximo desarrollo en un deporte específico. Se ha de controlar cuidadosamente el volumen e intensidad del entrenamiento, para asegurar que los deportistas mejoran mucho con poco riesgo de lesión. Hacia el final de esta etapa de desarrollo deportivo, los deportistas no deberían tener grandes problemas técnicos.

Alto rendimiento (a partir de 19 años).

Un plan de entrenamiento bien diseñado basado en sólidos principios de desarrollo a largo plazo conducirá al alto rendimiento. Los niveles excepcionales de rendimiento que un deportista pueda obtener durante las etapas de iniciación, formación deportiva o especialización no se correlacionan con obtener un alto rendimiento en la etapa sénior, la mayoría de deportistas tienen más éxito después de haber alcanzado la madurez deportiva.

4. Mecanismos en la toma de decisión en 1c1

   4.1 Percepción

Mecanismo de percepción: El deportista recibe una serie de estímulos simultáneos que debe primero captar (vista, oído, tacto) para iniciar su procesamiento. Este mecanismo le hará ver cuál es la situación del momento e incluso anticiparse a lo que va a pasar.

La percepción es un elemento indispensable para una buena toma de decisión, y por lo tanto realizar la ejecución de una actividad idónea en determinadas circunstancias presentes.  La percepción sería el punto de partida, por ser el mecanismo por donde comienza el canal de información, que termina en una acción observable. Esta percepción es una función mental relacionada, de modo intencional, con la detección, discriminación, comparación, reconocimiento e identificación de estímulos (García-Albea, 1999). La percepción implica una actitud activa y creadora de las personas, que no se limita sólo a la captación de objetos; también tienen relevancia los elementos relacionados con el espacio en que se hallan situados los objetos; el estado de movimiento o reposo de las personas y los objetos, así como el transcurso del tiempo.

Todos estos aspectos ejercen cierta influencia sobre la percepción (Barrio, 1989). La información procedente del exterior tiene que ser analizada y, para ello, la actividad cognitiva de la percepción selecciona, del gran cúmulo de estímulos, aquello que es considerado relevante. Es decir, la percepción es una actividad intencional, eludiendo la idea que algunas veces se ha utilizado, de que es un hecho pasivo, aunque sí es aceptado que los procesos internos de dicha percepción son inconscientes, pero consiguen llegar al umbral de la conciencia

Como puede observarse en la siguiente figura, el estímulo, con su componente distal y proximal (es decir, lo que hace que sea percibido de acuerdo a un conjunto de características), provoca una serie de representaciones y análisis que concluyen en el sistema cognitivo, donde se comparan con las experiencias y creencias que almacenamos en nuestra memoria, interrelacionando con otras funciones cognitivas.

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Nuestro deporte está supeditado a un reglamento, a un espacio y a unas necesidades perceptivas específicas. A continuación y según Cárdenas (2003) os mostramos las necesidades perceptivas que deberemos tener en cuenta en el momento de preparar nuestras sesiones.

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a)    Distancias

  • Respecto a los compañeros.

Dentro de la libertad de no estar sujetos a un esquema rígido de movimiento, sí que debemos ofrecer un orden mínimo que nos permita utilizar mejor nuestros recursos. Independientemente  de nuestra colocación inicial en el campo, es importante conocer la ubicación espacial idónea, daremos una posición básica inicial y de referencia, más unas normas de circulación.

  • Respecto a los defensores.

Intentaremos jugar lo más alejado posible de nuestro defensor dentro de nuestra zona de influencia, depende de su situación cuando estoy en posesión de balón puedo, tirar o penetrar.

 

  • Posición en el campo (lejos o cerca del aro).

Esta vendrá determinada por la táctica de juego (si jugamos con 5 abiertos, 4 abiertos y un interior, etc.), y por aquellas desde la cual puedan crear peligro en función de sus capacidades.

b)    Espacios

Para cualquier movimiento de ataque necesitamos espacios, es uno de los conceptos más importantes en baloncesto, junto con la técnica y la táctica individual. Sobre todo en equipos de base dónde los jugadores deben desarrollar en pista de forma eficiente las decisiones. Por lo tanto es vital que todos respeten dichos espacios, en los 1 c 1 aplicaremos limitaciones y los jugaremos en sus inicios desde las posiciones que tengamos asignadas en nuestro estilo de juego.

Hay dos tipos de espacios:

  • Reglamentado

Viene marcado por el reglamento, todo el campo, medio campo, zona de 3 puntos, etc.

  • Según la táctica de juego

Ya sea táctica individual o de equipo (si jugamos con 4 abiertos y 1 interior, 5 abiertos, etc.), en ambos casos, cada jugador debe conocer qué espacio posee y puede utilizar en combinación con sus compañeros. Establecer pasillos o áreas de movimientos que son los espacios por los cuales debe moverse cada jugador en función del área de partida en la que se encuentra, para diferenciar posiciones de 1c1 o colaboración (2c2, 3c3). Según la táctica reconoceríamos tres tipos de espacios, los que están ocupados, los que están libres y los que se crean (aclarados, etc.)

   4.2 Decisión

El mecanismo de decisión: De él depende en gran medida el éxito de la acción. Una vez recibida la información previa de entorno, el jugador decidirá cuál es la respuesta motriz correcta o más correcta. En una palabra, decide lo que tiene que hacer.

Famose (1992), afirma que la eficacia de una habilidad no está sujeta a los aspectos técnicos, sino a la precisión del funcionamiento de ciertos elementos cognitivos que permiten crear estrategias y normas para la realización de una tarea concreta. Asimismo, Temprano (1989), de modo más específico, afirma que dicha eficacia en la actividad deportiva depende de la capacidad de decidir rápidamente la mejor respuesta, antes de realizar la acción. Para Mahlo (1981), esta capacidad de decidir pertenece a la fase denominada de solución mental del problema, situada a caballo entre la percepción y el análisis de la situación, y la solución motriz. Ruiz y Sánchez (1997), manifiestan que en el deporte, decidir es un acto esencial y relevante del procesamiento de la información, y sobre todo en aquellos deportes abiertos de regulación externa, como es el caso del baloncesto. Anteriormente, Ruiz (1994:156), expuso que las normas de decisión:

“Suponen la comparación, transformación de la información, selección del plan de acción y del programa motor adecuado, así como la determinación del esfuerzo necesario para realizar la acción motriz deseada”.

Tipos de toma de decisión y sus componentes cognitivos (Tenenbaun, 2003). Se observa en el gráfico siguiente.

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Según Buceta (1998) existe además, una serie de elementos básicos que caracterizan las tomas de decisiones básicas. A continuación te mostramos un extracción esquemática del modelo de decisiones básicas según este autor.

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a)    Creatividad

Según el DRAE, creatividad es la facultad de crear o capacidad de creación y, como consecuencia, creativo el que posee o estimula la capacidad de creación o invención. Por otro lado “crear” significa introducir por primera vez una cosa, lo que implica conseguir algo que resulte novedoso, original.

A partir de estas acepciones no podremos hablar de comportamiento creativo si no se producen respuestas originales que, a su vez, en el deporte resultan imprevisibles para los demás.

Es una capacidad innata que se ve obstaculizada por condicionales sociales (la familia, la comunidad educativa y la sociedad), cognitivos (predisposición a percibir los problemas desde un solo prisma), y emocionales (temor, inseguridad, desconfianza). Si se entiende la creatividad, tal y como la define el DRAE, como la facultad de crear, es decir, de introducir por primera vez una cosa, podemos afirmar que son muy pocas las respuestas que podríamos denominar “creativas” en el deporte. En realidad de todas las acciones que habitualmente se entienden como creativas sólo algunas responden al concepto citado. Cuando se habla de creatividad en el deporte se quiere expresar la capacidad para desarrollar acciones de juego que no responden a esquemas rígidos, preestablecidos y que resultan impredecibles.

Sin embargo no hay que olvidar que, el deportista está sujeto a unas leyes internas del deporte practicado, que determinan la forma de obtener efectividad. Y es precisamente la necesidad de ser efectivos para conseguir los objetivos generales y específicos del juego la que condiciona el comportamiento del deportista. Esto significa que la libertad total no existe en el deporte, y de existir impediría la consecución del éxito. De forma más específica, podemos entender como deportistas creativos quienes, en un determinado momento del evento deportivo, en los deportes de oposición, son capaces de desarrollar conductas de juego espontáneas, imprevisibles para el contrario, y consecuencia de la decisión individual del jugador y, por lo tanto, ajenas a pautas rígidas establecidas de antemano por el entrenador.

b)    Driblar

El dríbling tiene una gran importancia, debemos procurar siempre driblar para conseguir algún objetivo. Todos los jugadores deben saber botar correctamente con ambas manos. Podemos utilizar dos tipos de dríbling, para finalizar o para doblar (generar ayudas para liberar a un compañero).

c)    Tirar

Muchos jugadores olvidan  que el objetivo del baloncesto es anotar.  El abuso de regates y pases, por más fantasía que contengan, no ayudarán a un equipo si sus jugadores no aciertan a introducir el balón en el aro. El pase y el dríbling son meramente medios para lograr un fin, la creación de oportunidades para anotar. No se puede ambicionar mayor premio que el de tirar y anotar.

Por supuesto, tirar a la canasta es algo que puede hacerse virtualmente desde cualquier ángulo de la pista, y esto significa que deberá desarrollar una variedad de tiros adecuados a toda oportunidad de anotar. Además, si es que aún no lo está haciendo, deberá aprender a tirar con cada mano indistintamente. Pocos jugadores, ni siquiera los más brillantes, son ambidiestros, pero con la práctica comenzará a encestar con su mano débil. Vaya aprendiendo también a acudir a tirar desde el lado derecho con tanta frecuencia como desde el izquierdo, especialmente las bandejas, de manera que resulte igualmente efectivo tirando desde cualquier ángulo, y evite, con ello que su par llegue a identificarle como un jugador únicamente peligroso cuando acude desde una determinada dirección. (Butch Beard, 1988).

  

4.3 Ejecución

Mecanismo de ejecución: Percibido el entorno y decidida la respuesta, el mecanismo de ejecución pone en marcha la realización del gesto o la acción que hemos decidido hacer. Necesitaremos aquí los conocimientos técnicos del deporte en cuestión para finalizar con éxito la acción. A veces podemos observar que un chico percibe adecuadamente, decide hacer lo adecuado pero por falta de recursos técnicos o de fuerza por ejemplo falla en la ejecución.

Los procesos de percepción y decisión, conllevan a la elaboración de una solución, una respuesta que, según Forner y Latorre (1996), es definida como la expresión oral, escrita, motora que se da a una pregunta. A raíz de una respuesta, por parte de una persona, podremos observar como se ha manifestado y el tipo de acción realizada. Existen procesos en los que no hay una respuesta motriz y, posiblemente, esta ausencia de motricidad sea la decisión acertada. En otras ocasiones, la respuesta motriz es escasa y la persona se expresa mediante otro tipo de manifestación, sin embargo hay innumerables respuestas que implican una acción motriz potente.

En el ámbito de la actividad física y deportiva, la inmensa mayoría de las respuestas tienen un marcado acento motor. Y, es de este modo, como se podrán observar y deducir, en algunos casos, cómo se han elaborado los anteriores procesos de percepción y decisión hasta llegar a la manifestación observable que es el movimiento. Temprano y Famose (1999), se inclinan por determinar una vertiente motriz, donde se realizan determinadas operaciones de programación y de traducción de las exigencias motrices. La ejecución, para estos autores es la parte visible del movimiento. Para Ruiz y Sánchez (1997), el llamado mecanismo de ejecución es el responsable de que el plan de acción se pueda aplicar. Mahlo (1981), determina que tras las fases de percepción y solución mental, se sitúa la práctica de la tarea. Es el aspecto motor de la acción del juego.

Cuando se está realizando una actividad física y deportiva, en donde existen unos objetivos más o menos complejos, la ejecución se encuentra sujeta a una serie de principios o condicionantes que se van a traducir en una actividad más o menos complicada. En función del deporte que se practique, la ejecución estará más o menos arraigada a los procesos de percepción y decisión, o no. Los deportes individuales (Castejón, 1995), fundamentan sus acciones en la reproducción de modelos y su ejecución técnica debe ser muy precisa y excelente para conseguir los objetivos. El nivel de dificultad no está tan condicionado a los aspectos de percepción y decisión como lo puede estar en los deportistas que realizan deportes de adversario, o deportes colectivos, en los que se demanda una gran calidad en la ejecución de los movimientos, estando muy presente los elementos de percepción y decisión.

Respecto a los mecanismos de percepción, las exigencias están vinculadas a factores cualitativos y factores cuantitativos. Los factores cualitativos que destacan, son la variedad de grupos musculares implicados en la ejecución, la estructura del movimiento a realizar, la velocidad y la precisión requeridas en la ejecución. En cuanto a los aspectos cuantitativos de la ejecución del movimiento, destacan los aspectos de origen genético como el biotipo, el tiempo de reacción y la composición de las fibras musculares y el nivel de condición física y biológica. Castejón hace referencia a los factores de espacio y tiempo, debidamente organizados, como elementos determinantes de los movimientos humanos, indicando que el elemento temporal está constituido por el “timing”, la velocidad, la aceleración de estos desplazamientos, y que el elemento espacial está constituido por los desplazamientos de los segmentos corporales.

A destacar la relación entre la acción motriz y las emociones del deportista. Nitsch y Munzert (2002), constatan la relación existente en la ejecución orientada al rendimiento deportivo y las emociones, manifestando que éstas son factores que pueden alterar y perjudicar las acciones motrices, siendo necesario controlar estos elementos.

1. Tiempo

Hay dos tipos diferentes de tiempo:

- Reglamentado; 24”, 3”, 5”, 8”, viene marcado por el reglamento.

- Táctico o de Juego. Se distinguen 3 partes:

  • Tiempo de Acción Individual, independientemente de que se juegue de cara o de espaldas, debe “leer” (observar), a su defensor, para ello no necesita más allá de 2”. Pero esta situación se debe añadir con los demás jugadores de equipo. El objetivo es reconocer y actuar para establecer la distancia entre su defensor.
  • Tiempo de acción del equipo, la distancia entre el jugador y el aro, no más de 2” para decidir la siguiente acción y guardar distancias entre los jugadores.
  • División del tiempo entre los dos equipos, cuanto más tiempo estemos en posesión de balón más opciones tendremos de ganar el partido. En las últimas 12 Final Four de liga Europea, 11 de ellas ganaron los equipos que tenían más posesión del balón, esto permite hacer un mejor trabajo en ataque y dar tiempo a la defensa a que cometa algún error.

2. Ritmo

Cada acción necesita el ritmo necesario para hacerlo bien. Si lo hacemos pronto o tarde poco importa lo buena que sea la acción, el problema será que el ritmo no está bien, por lo que dicho movimiento terminara mal o impedirá que tenga continuación en otra acción.

5. Ejercicio tipo

En todos los ejercicios, podríamos aplicar todas las variantes necesarias para adaptarlos a los jugadores que tenemos y aumentar progresivamente el grado de dificultad. Generalmente poniendo normas, reglas, condicionando, obligando… a modo de orientación y refiriéndonos a la fase de ataque podríamos hablar de:

Las condiciones espaciales: cualquier disminución del espacio o terreno donde desarrollen la acción los jugadores aumentará la dificultad de la tarea. Ejemplo: jugar 1c1 desde la cabecera de 6,25 sólo pudiendo penetrar por el espacio de la línea de tiros libres.

Las condiciones temporales: reducir el tiempo de ejecución va a exigir una mayor velocidad en el procesamiento de la información, en la toma de decisiones y en la ejecución, Ejemplo: Jugar 1c1 desde 6,25 en 5 segundos.

Las condiciones de los participantes: aumentar el número de participantes (atacantes y/o defensores), en el mismo espacio, aumenta el número de estímulos a atender y por lo tanto el grado de dificultad es mayor. Ejemplo: Si jugamos 1c1 en un cuarto de cancha y pasamos a jugar 3c3 en el mismo espacio.

También podríamos limitar o condicionar mediante reglas-normas la capacidad de actuar, bien sea de los atacantes o de los defensores, o de ambos. Ejemplo: Jugar 1c1 limitando el número de botes posibles.

Las condiciones Materiales: Introduciendo la utilización de distintos objetos, podemos aumentar el grado de dificultad tanto perceptiva-decisional como en la ejecución. Ejemplo: Jugando con bote a saltar la comba y posterior 1c1.

A continuación presentamos un ejercicio tipo con sus adaptaciones en función de la categoría:

EJERCICIO TIPO

Ejemplo de progresión de un ejercicio de 1 c 1 adaptando la exigencia técnica y táctica y a  las capacidades de los jugadores.

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Distribuidos por parejas, cada pareja un balón, azul atacante, verde defensor.

Desarrollo: Colocación como en el gráfico, defensor con balón, se lo pasa al atacante y elige una puerta por la que ir a defender, atacante ataca por puerta libre.

Objetivo: Leer defensa para salir por lado contrario, elegir tipo de bote y finalización dependiendo del espacio y la situación del defensor.

Variantes: Cambiamos el inicio:

- Empezamos con balón cogido y a partir del movimiento del defensor realizo una arrancada.

- Empezamos con bote, atacante está botando el balón, a partir del movimiento del defensor sale, si es por mano de bote, bote avanzado, si es por mano contraria realiza un cambio y sale.

Rotación: Cambio ataque-defensa.

Adaptación del ejercicio a cada categoría:

- Benjamines: Lo realizan sin ningún tipo de dudas, entienden y aplican lo que les pedimos correctamente, no tenemos que ser exigentes en las arrancadas, bote o finalizaciones, sí en salir por la puerta correcta o finalizar en el tiempo correcto. En esta categoría intentaremos provocar ventajas para atacante, colocando defensor detrás o llegando tarde. Una variante sería jugar con un balón cada uno, el primero que meta puntúa, hay que decidir si tengo suficiente ventaja para finalizar, cerca o lejos de aro depende de la posición del contrario. Ejemplo: si mete atacante suma 1 punto, si mete antes el defensor suma 2 puntos.

- Alevines: Aquí empezaríamos a igualar a defensor y atacante, además de lo trabajado anteriormente, empezamos a jugar algún cara-cara. Ya les podemos pedir un mayor nivel de exigencia a nivel técnico, empezamos a jugar 1 c 1 interior pero después de una situación de pasar y cortar, reducimos espacios (puertas más juntas, menos ventaja atacante), limitamos zona de ataque (les damos un cuarto de pista), limitación de botes, ya les podemos obligar a realizar un tipo de arrancadas o de finalizaciones dependiendo de la situación del defensor, Ejemplo: si llevo al defensor pegado a la espalda aro pasado, si tengo mucha ventaja bandeja normal.

- Infantiles: La adaptación de estos jugadores a campo grande y balón grande es complicada, nuestro nivel de exigencia tiene que adaptarse a estos condicionantes.

Limitaríamos más la zona de juego metiendo pasillos de juego, también introducimos las paradas, cuando el defensor me pasa el balón realizo una parada y a partir de ahí la arrancada que corresponda, introduzco limitación de botes, obligamos a un tipo de cambio determinado, damos opciones de finalización, empezamos a trabajar 1  c 1 + 1, 1 + 1 c 1, dividir y doblar.

- Cadetes: Más exigencia a nivel técnico y físico, más cara-cara, limitamos el tiempo de ataque obligando a percibir-decidir-ejecutar más rápido, añadiríamos cambios dobles, más ayudas y situaciones más complejas.

- Junior: No hay limitaciones en la exigencia.

A partir de este ejercicio tipo, podemos ser capaces de generar cualquier tipo de ejercicio de 1c1. Simplemente debemos tener en cuenta todas las variables que hemos comentado anteriormente y jugar/manipularlas para adaptarlas a nuestros objetivos.

6. Bibliografía

  1. Beard, D. (1988). Prólogo de Julius Erving “El jugador completo de baloncesto”. Preparación, técnica, entrenamiento, juego. Ed. Hispano Europea. Barcelona.
  2. Bompa, T. (1999). Entrenamiento para jóvenes deportistas. Ed. Hispano Europea.
  3. Comas, M. (1991). Baloncesto, más que un juego. Ed. Gymnos.
  4. Diccionario de Ciencias del Deporte.
  5. Jiménez, A.C. (2008). Análisis de la toma de decisión en los deportes colectivos. Ed. Wanceulen, Madrid.
  6. Kosta Yankov. Conferencia sobre Táctica Individual.
  7. Olivera, J. (2008). 1250 ejercicios y juegos en Baloncesto. Ed. Paidotribo.
  8. Ortega, G. y Jiménez, A.C. (2010). Táctica y Técnica en la iniciación al baloncesto. Ed. Wanceulen, Madrid.
  9. Vary, P. (2009). 1000 ejercicios y juegos de Baloncesto. Ed. Hispano Europea, Barcelona.
  10. Vicenzi, J.P. (1995). Ejercicios y juegos de Baloncesto. Ed. Hispano Europea, Barcelona.

Emilio Díaz (entrenador superior de baloncesto)

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