Progresión técnico-táctica del pase en etapas de formación

“¡El pase, ese gran olvidado!”  Y es que se nos ha olvidado que cualquier canasta viene precedida por lo general de un buen pase, por tanto ¿por qué no le damos la importancia que requiere? Seguro que estarás cansado/a de ver cómo tus equipos pierden pases, toman malas decisiones a partir del pase y no acaban de desplegar un juego fluido y veloz.

Puede que el pase tenga mucho que ver. Así lo creemos y es que no vale con pasar por pasar, sino que hay que tener en cuenta diversos factores. A través de este artículo, Ferran Pizcueta (entrenador Superior de Baloncesto y Diplomado en Educación Física, además de entrenador de selecciones de la FBCV durante varias temporadas y al cual le agradecemos profundamente su trabajo) nos acerca el recurso del pase a través de diferentes criterios a valorar en el momento de plantearnos una tarea. Y es que conocer todos los detalles que intervienen en la acción de juego, desarrollar las habilidades manipulativas necesarias y hacer pensar al jugador se tercia como fundamental para enriquecer la toma de decisión de nuestros jugadores respecto al uso del pase en el juego.

Con este artículo de base teórica y aplicativa del pase, te ofrecemos la posibilidad de profundizar en el planteamiento de tus tareas. En él podrás comprobar cómo el momento evolutivo del jugador será importante para desarrollar ciertas acciones de juego en tus entrenamientos. Verás que está dividido en 3 momentos evolutivos, desde Prebenjamín – Minibasquet, pasando por Preinfantil – Cadete y finalizando en Junior – Sub 21.

Además, este artículo es precursor de la jornada de formación de este lunes 25 de enero de 2016, que tendrá lugar en el Pabellón K7 TU TEMPO de Paterna de 18:30 a 20:30 h. y donde daremos paso a la aplicación práctica de todo este contenido a través de tareas en función de los niveles evolutivos que comentábamos anteriormente.

Pero la cosa no acaba aquí, sino que desde la Federación queremos acercarte un vídeo recopilatorio de todo este trabajo, el cual colgaremos en los días posteriores a la jornada formativa. Te animamos a asistir a la jornada y te aconsejamos su lectura previa. ¡Ven con los deberes hechos!

 

INTRODUCCIÓN

Dicho artículo es el resultado de la recopilación, estudio y análisis de diversas publicaciones de diferentes autores, así como de reflexiones personales.

Nace de la necesidad de profundizar en el aspecto técnico-táctico del pase,  no sólo en la búsqueda de diferentes tareas de entrenamiento a desarrollar en función de la categoría en la que se encuentren los jugadores. De este modo, trataré de contextualizar al máximo dicho aspecto técnico-táctico desde su raíz motriz, pasando por las fases sensibles del niño, la estructura formal y funcional del baloncesto, hasta llegar a las situaciones de juego en las que se puede dar y las habilidades motrices específicas que lo caracterizan.

La finalidad no es otra, que recabar la mayor información posible y poder ponerla al servicio de los entrenadores; para que con la ayuda de ésta, planifiquen con el mayor nivel de concreción, llegando a crear sus propias tareas de entrenamiento y mediante las cuales establecer un proceso de enseñanza-aprendizaje lo más significativo posible para sus jugadores.

1. CRITERIOS DE SELECCIÓN

1.1 Criterios para la selección de objetivos y contenidos relacionados con el pase, en función de las etapas de formación y la estructura formal y funcional del baloncesto.

Ante la necesidad que nos plantea la planificación, programación y desarrollo del pase como fundamento técnico-táctico, es fundamental establecer unos criterios que permitan orientarnos hacia la selección de objetivos y contenidos de la manera más consecuente y coherente dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

a)    PREMINI – MINIBASQUET

– 7 a 10 años: se trata del primer contacto con el balón, por lo que sólo es de esperar que los niños adquieran una formación motriz inespecífica suficientemente rica como para construir en un futuro lejano los aprendizajes específicos propios del baloncesto sobre una base sólida.

Se trata de una etapa entrada en la posesión del móvil y con el objetivo general de potenciar el desarrollo de la capacidad individual de juego en situaciones de oposición simple (1×1). Asumir que durante un tiempo el niño deberá satisfacer sus necesidades egocéntricas relacionadas con la posesión del balón, sin que tenga la necesidad de compartirlo.

El niño siente la necesidad de conseguir el principal objetivo del juego: encestar, por lo que la posesión del balón le hace sentirse protagonista del juego y le ayuda a mejorar su autoestima. La utilización de espacios queda relegada al jugador con balón que progrese botando o a algún desplazamiento esporádico que realice algún jugador para conseguir desmarcarse momentáneamente de su oponente, pero siempre con carácter transitorio y de forma dinámica.

El juego debe ser muy básico, desde mi punto de vista, debe basarse en las acciones individuales, fundamentalmente con balón, y en la ocupación de espacios libres, por lo que los medios tácticos a desarrollar prioritariamente serán los de carácter individual.

 

– 11 a 12 años: el objetivo general es ampliar las experiencias relacionadas con la posesión del balón aunque iniciando al concepto de cooperación mutua a través de los Medios Tácticos Colectivos Básicos del juego de 2 x 2.

Se trata de continuar el trabajo anterior aunque desde una concepción colectiva, aún muy básica, en la que tanto jugador con balón, como posible receptor se ayudan mutuamente cooperando. Determinaríamos, de este modo, que se trata de la primera etapa donde se entiende el pase como una intención colectiva del juego.

Así pues, podemos decir que existe un doble objetivo: aprendizaje de los conocimientos y conductas del juego con balón que se producen con ayuda y, por otro lado, del juego sin balón simple.

La utilización de espacios se estructura de la misma forma que en la anterior etapa, lo que cambia es la posibilidad de ocupación, antes se daba prioridad al jugador con balón que progresaba botando y ahora se permite que cualquier jugador sin balón se desmarque para ocuparlos. Es el momento de integrar las primeras herramientas de carácter colectivo, las que se basan en la relación entre dos jugadores.

 

b)    PREINFANTIL – CADETE

– 13 a 14 años: periodo dedicado a lo que denominamos “juego sin balón con ayuda”. Deben conocer tanto los conceptos de juego que afectan al juego individual como los principios específicos que rigen el comportamiento del jugador con balón, sobre todo los que hacen referencia, de forma concreta, a cada uno de los contenidos individuales.

La ocupación de espacios viene condicionada por el establecimiento de prioridades; en primer lugar tiene preferencia el jugador que progresa tras el pase, en segundo lugar el jugador que se aproxima botando hacia canasta y, finalmente, el que se desmarca para recibir el balón. A estas alturas debe haber una conciencia clara de la necesidad de moverse y de dar prioridad al jugador que pasó el balón para que profundice y genere espacios libres para el resto de compañeros.

 

– 15 a 16 años: momento del proceso en el que se dan las bases para centrarse en el “juego sin balón complejo”. Potenciar el desarrollo de las habilidades para jugar sin balón pero contando con la ayuda de los compañeros de equipo que colaboran para facilitar los desmarques mediante acciones colectivas de grupo.

La distribución espacial, 4 jugadores colocados en posiciones exteriores y uno cerca del aro, hace posible acentuar durante un poco más de tiempo el juego con sentido de profundidad, al tiempo que iniciar al juego interior. El jugador que ocupa dichas posiciones debe cambiar permanentemente durante la propia fase de ataque, lo que significa que el estilo de juego debe permitir el intercambio libre entre puestos.

 

c)    JUNIOR – SUB 21

17 años en adelante: debemos estar próximos a la etapa en la que se espera alcanzar un rendimiento deportivo óptimo. Cuando termine esta fase el jugador debe estar preparado para participar en un proyecto deportivo orientado exclusivamente a la obtención de los mayores logros competitivos posibles. El objetivo general de esta fase es el “juego sin balón complejo especializado”. Desarrollar un juego muy dinámico e imprevisible gracias a una alternancia y variabilidad en el uso de los MTCs empleados, los espacios de aplicación y finalización, la duración y ritmo de actuación colectiva y cuantos factores puedan determinar el estilo de juego colectivo.

1.2 Criterios para la selección de objetivos y contenidos relacionados con el pase, en función de las fases sensibles del jugador.

Los periodos en los que se dan las condiciones especialmente favorables para el entrenamiento de las capacidades motrices se llaman fases sensibles (o también, fases sensitivas). Se trata de etapas relativamente cortas del proceso evolutivo en las que se pueden entrenar especialmente determinadas capacidades.

Las capacidades perceptivas se desarrollan favorablemente entre los 9 y 13 años (captación de informaciones a través de los órganos sensoriales y asimilación de las mismas). Los niños de estas edades disponen, sobre todo, basado en mecanismos desencadenadores, de mayores estímulos de aprendizaje y lúdicos que a su vez sensibilizan “… el sistema nervioso para adquirir intensivamente informaciones, asimilándolas de forma adaptativa.”

Las capacidades de coordinación y de aprendizaje motor entre los 7 y 12 años. La elevada plasticidad del sistema nervioso central tiene un efecto positivo. Los niños disponen así de una mayor excitabilidad a nivel del cerebro que permite una mayor captación y asimilación de informaciones que en los adultos, existiendo, sin embargo, una menor capacidad de diferenciación (los movimientos por eso no son tan exactos, puesto que la llamada formación de engramas, es decir, el almacenamiento en el cerebro basándose en estructuras sinápticas, aún no es tan estable).

Las capacidades de condición física a partir de los 11/13 años.

1

Durante la etapa de 0 a 6 años el niño desarrolla la motricidad fina, aspecto estrechamente relacionado con el pase en las posteriores etapas si atendemos sobretodo a habilidades motrices básicas como el lanzamiento y la recepción.

De este modo, debemos tener en cuenta que el lanzamiento, junto con el pase y la recepción, son habilidades motrices básicas de manipulación y contacto, éste tipo de habilidades motrices básicas son las que más tarde se establecen y desarrollan en el niño. Tienen muchas características comunes, y como norma general, la maduración de una va en proporción al desarrollo de las otras dos.

El estado de maduración de la capacidad perceptiva espacio-temporal será el mayor de los condicionantes del lanzamiento, pase y recepción. No obstante, existen otras capacidades, tanto a nivel cognitivo como motriz o estructural, que condicionan la ejecución de un lanzamiento, un pase o una recepción (por ejemplo la maduración de la prensión o la lateralidad).

 

Infancia (0 – 4 años)

Aunque los lanzamientos y recepciones no están aún establecidos de manera sólida en el niño, podemos observar los primeros indicios de estas dos habilidades motrices básicas. Uno de los movimientos que condicionan de manera más clara a los lanzamientos y recepciones es la prensión, indispensable para patrones motores más avanzados.

Prensión:

A los 4 meses comienza a desarrollarse junto con las habilidades perceptivas de localización y aproximación al objeto.

A los 8 meses los lanzamientos son muy rudimentarios.

Al año de vida se da la oposición del pulgar y el lanzamiento comienza a ser orientado.

Al año y medio el niño es capaz de realizar el movimiento de pinza.

Al final de esta etapa comienza vagamente a desarrollarse el patrón de la recepción.

 

Lanzamientos:

A partir de los 7-8 meses comienza a desarrollarse ciertos patrones que posteriormente aseguraran el lanzamiento.

– Brazos:

Cadena cinética corta.

Brazo adelantado con respecto al cuerpo.

Movimiento similar al empuje, poca preparación del brazo.

– Tronco: perpendicular al movimiento y sin rotación.

En general el lanzamiento sigue siendo muy global y desajustado espacio-temporalmente al final de esta etapa.

 

Recepción:

A los 5 meses y medio el niño anticipa el alineamiento y orientación de las manos, aunque el ajuste es poco eficaz.

A partir de los 7-8 meses incrementa la frecuencia con la que el niño abre el ángulo del pulgar en la aproximación al objeto, ajustándose al tamaño.

 

Edad Escolar (6 – 11 años)

En esta etapa se aprecia una mejora considerable del lanzamiento, recepción y de todas las habilidades motrices básicas en general debido a la creciente maduración de las habilidades perceptivas como el equilibrio y el ajuste espacio-temporal. Además, la capacidad analítica junto a la autopercepción en movimiento, permiten comprender las partes de un gesto y su función, siendo esencial para la mejora técnica. Los patrones motores más destacables en la ejecución de los lanzamientos y recepciones son:

Lanzamiento:

Mayor eficacia y precisión gracias a los avances espaciotemporales y a la estructuración del gesto.

Intervención segmentaria.

– Brazos: Incrementa el balanceo del brazo (la mano sobrepasa el hombro por detrás).

– Tronco: Rota hacia el lado del lanzamiento.

– Piernas: La pierna del brazo ejecutor se desplaza hacia atrás. El lanzamiento va acompañado por un paso con la pierna del brazo lanzador.

 

Recepción:

Se desarrolla fundamentalmente por el ajuste espacio-temporal.

Se abandona la postura de espera, prediciendo la trayectoria del móvil con el movimiento propio.

Cabeza: Orientada hacia al balón, ojos abiertos.

– Brazos: Ligeramente flexionados.

– Tronco: ligeramente arqueado hacia atrás.

– Piernas: Rodillas ligeramente flexionadas.

 

Pubertad y adolescencia (12 – 18 años)

En esta etapa se dan los mayores cambios en nuestro cuerpo, lo que puede ocasionar a veces descoordinación y torpeza. Sin embargo, es durante la pubertad y la adolescencia cuando se aprecia una mayor maduración de las habilidades motrices básicas. Hay que tener en cuenta que a estas edades los ritmos de crecimiento y desarrollo son muy dispares, de modo que podemos encontrar grandes diferencias entre sujetos de una misma edad.

Existen diversos aspectos que facilitan el desarrollo del lanzamiento y recepción, uno de los más importantes es la capacidad de realizar movimientos segmentarios aislados y analíticos.

Lanzamiento:

– Brazos: Clara fase preparatoria.

La mano parte desde detrás del hombro (cadena cinética completa).

– Tronco: Rotado hacia el lado del segmento que lanza (fase preparatoria).

En el lanzamiento rota hacia delante arrastrado por las caderas.

– Piernas: La pierna del brazo lanzador se desplaza hacia atrás (fase preparatoria) y se mueve hacia delante conjuntamente con el tronco y el brazo.

La otra pierna estabiliza el lanzamiento.

 

Recepción:

– Cabeza: No hay reacción defensiva y los ojos siguen la trayectoria.

– Brazos: Codos flexionados.

Se adaptan a las variaciones de la trayectoria.

Participación clara de las manos (toman la forma del móvil con los pulgares y meñiques enfrentados)

Piernas: Amortiguan el impulso del móvil si es necesario.

2. CONTEXTUALIZACIÓN DEL PASE EN EL BALONCESTO

   2.1 Definición

Acción de desprenderse del balón entregándolo a otro compañero, con la finalidad de conservarlo, avanzar(lo) con él o encestarlo (anotar).

Por lo tanto, y en mi opinión no se trata de un elemento puramente técnico-táctico individual, sino más bien técnico-táctico colectivo; pues, es el único que implica necesariamente la colaboración con otro compañero.

   2.2 Roles

PASADOR: Jugador que ejecuta el lanzamiento (pase) del balón en busca de alcanzar su objetivo. Su pase debe ser:

Preciso: Podemos considerar la precisión como el objetivo prioritario del pase, un pase realizado con precisión no solo facilita la acción del compañero sino que muchas veces la permite.

Rápido: El jugador tiene que ser capaz de realizar el pase en el momento de producirse la situación, sin dar tiempo a la defensa a reaccionar permitiendo que se pierda esa posibilidad.

Fuerte: Es el aspecto mas flexible del pase ya que no siempre nos interesará que vaya fuerte, lo que si que es importante conocer es que a los niños les falta fuerza en los brazos, la tienen menos desarrollada que en las piernas.

 

RECEPTOR: Jugador que contacta con el balón dando fin a la fase aérea del mismo. Su recepción implica:

Pedir el balón: Las formas o maneras de pedir el balón varían con la situación del juego, en general el jugador pide el balón ofreciendo un blanco, y en ocasiones el jugador pide el balón con la voz, o con la expresión de la cara.

Agarrar el balón: El balón se coge con los dedos de la mano y con el corazón.

Disposición de jugarlo: El jugador que recibe el balón debe ser consciente de su situación para encadenar las acciones sucesivas. El decide si lanza a canasta, si da continuidad al juego (bota, pasa) o si retiene el balón.

   2.3 Condicionantes

DEFENSORES: reducen espacios-huecos de pase, lo interceptan,…

ESPACIO: delimita legalmente el uso de zonas por donde se puede realizar el pase.

REGLAMENTO (TIEMPO): limita legalmente, el tiempo de posesión, el uso temporal de espacios,…

   2.4 Aspectos que facilitan la acción del pasador

ESPACIOS DE PASE (OPONENTE): Son variables, ya que el contrario se mueve y trata de dificultar con la acción de piernas y manos que el atacante encuentre un hueco por donde pasar el balón.

FINTAS: El atacante tiene que encontrar una línea de comunicación entre el balón y el receptor, en ocasiones un punto concreto del receptor, el blanco que le ofrece,  por ello es clave la mentalidad del pasador de engañar al defensor.

ÁNGULOS DE PASE:

– PIVOTES: permiten ampliar espacio con el cuerpo y de este modo ampliamos el espacio útil para el pase.  

– BOTE: permite también ampliar nuestro espacio útil.

   2.5 Aspectos que facilitan la acción del receptor

DESMARQUE: Es una conducta que se ejecuta con distintas acciones, la sorpresa, el engaño, el cambio de ritmo son factores que acompañan estas acciones de desmarque y permiten obtener ventaja sobre el contrario.

El desmarque:

* Pretende adquirir una ventaja sobre el defensa y permitir una mejor recepción del móvil y, lo más importante que una vez dispongamos del balón, tengamos la posibilidad de un mejor juego del 1×1.

* Debe tener la posibilidad de búsqueda de otros encadenamientos en caso de no poder finalizar o de no recibir el balón.

 

Podemos considerar el desmarque como una acción o actitud inteligente ante una acción del juego, la cual vienen establecida por los siguientes procesos:

 

ANTES DEL MOVIMIENTO

PERCEPCIÓN = Captar información

CODIFICACIÓN = Descubrir la información relevante

 

DURANTE EL MOVIMIENTO

ADAPTACIÓN = Responder adecuadamente a los estímulos externos

PROYECCIÓN = Provocar los estímulos pertinentes

 

DESPUÉS DEL MOVIMIENTO

INTROYECCIÓN = Reflexionar en lo hecho

 

ATACAR EL BALÓN : Parece elemental pero muchos balones se pierden porque el defensor se anticipa al receptor, que se queda esperando el pase.

   2.6 Procesos que determinan la eficiencia de la acción

Según Ripoll (1991), muchos de los errores técnico-tácticos que se observan en el deporte tienen su raíz en un déficit en los procesos atencionales, en la percepción de la situación de juego, en la anticipación y en la elaboración mental de la respuesta, es decir, que existe un problema en la toma decisiones; algo difícil de compensarlo con una buena ejecución técnica.

De ahí, que veamos imprescindible desarrollar un proceso formativo en el que se  atienda a las capacidades de percepción, decisión y ejecución.

 

PERCEPCIÓN: (se encarga de recoger e interpretar las características tanto del entorno, como del propio sujeto que la realiza)

– Visual, táctil, sonora,..

– Anticipación (experiencia o conocimiento del juego)

 

DECISIÓN: (se encarga de seleccionar la respuesta, según la información surgida del mecanismo perceptivo, una vez extraídas las características del entorno)

– interpretación/selección

– refuerzo (valoración/confianza)

 

EJECUCIÓN: (se encarga en sí de la realización del movimiento, siendo el responsable y organizador del acto motor)

– sensibilidad (desarrollar el sentido del tacto)

– coordinación óculo-manual

– habilidades manipulativas

– control postural (equilibrio)

– gesto técnico

– precisión (puntería)

   2.7 Finalidad

El baloncesto es un deporte de cooperación – oposición, cuyos objetivos estando en posesión del balón, son:

 

CONSERVAR

PROGRESAR

FINALIZAR

Así pues, el pase debe ser uno de los instrumentos que favorezca la consecución de estos objetivos. Y un elemento primordial, en la labor de cooperación que se establece en el desarrollo de este deporte.

   2.8 Situaciones de juego

Son muchas las situaciones de juego en las que se produce el pase. Es importante, saber cuales de ellas predominan en cada etapa de formación y diseñar tareas concretas que provoquen experiencias de pase para el jugador próximas a su realidad, y favorecer con ello,  la enseñanza/aprendizaje técnico-táctica de este.

– Contraataque: espacios de salida de balón, espacios de apoyo al balón, zonas generadoras de peligro con balón o sin balón.

– Superioridades: zonas generadoras de peligro con balón, apoyos al balón, jugar a partir de la situación del balón o los jugadores sin balón (fijar con el jsb o con el jcb)

– Conexiones: exterior-interior / exterior-exterior / interior-interior: Jsb a favor de balón, balón en busca de Jsb,…

– Juego sin balón: cortes, puertas, atrás, bloqueos indirectos, bloqueos ciegos,…

– Juego con balón: divisiones, bloqueos directos, triangulaciones, mano a mano, extra pass…

– Salida de presión: espacios de salida de balón, espacios de apoyo al balón,…

Sistemas o entradas de juego: PASSING GAME, MOTION OFFENSE,..

– Ataque a zonas: ZONAS DE CREACIÓN, ZONAS DE PELIGRO, ZONAS DE ANOTACIÓN,…

   2.9 Habilidades motrices específicas

Determinamos que las habilidades motrices específicas, son aquellas propias de una modalidad deportiva. En este caso, en el baloncesto, podemos encontrar distintos tipos de pase cuyo uso se producirá en función de las situaciones de juego y los condicionantes que se encuentren en ellas. Pueden ser entre otros:

 

Pase desde el pecho con dos manos

Por seguridad es el que más se realiza, en distancias cortas y medias, y en las primeras etapas. Los errores más frecuentes son separar los codos en exceso del cuerpo con lo que finalizaremos con las palmas de las manos mirando al suelo y no extender totalmente los brazos con lo que se da una menor impulsión al balón.

 

Pase desde el pecho picado

Se utiliza en las mismas situaciones que el pase de pecho si bien la distancia entre pasador y receptor suele ser mas corta y con un defensor entre ambos con los brazos arriba. El error más común es errar en el cálculo de la distancia a la que debe botar el balón del receptor para que llegue a este en buenas condiciones.

Los pases ejecutados con dos manos tienen todos en común la simetría del esfuerzo de los dos brazos y las dos manos que intervienen por igual durante todo el pase. Además, la precisión del pase también se verá afectada por la impulso o no de las muñecas.

 

Pase desde el pecho con una mano

Se realizará indistintamente con una u otra mano. Es un pase rápido para distancias cortas, muy utilizado para defensas agresivas. El gesto comienza desde la posición de triple amenaza, la mano ejecutora se sitúa detrás del balón para facilitar la impulsión, la otra solo acompaña el movimiento en la primera fase, la extensión del brazo y de la muñeca se produce en dirección al blanco de recepción y es importante que el golpe final muñeca y dedos sea enérgico y rápido.

 

Pase con una mano con bote

La mecánica es la misma que en el pase anterior, mediante bote en el suelo al comienzo del ultimo tercio de la distancia que separa a ambos jugadores. Al principio el balón se coge con dos manos hasta que se realiza el pase, es recomendable cuando existe situación con poco ángulo de pase.

 

Pase de beisbol

Se usa en distancias largas, con el pie contrario a la mano pasadora adelantado, con ligera torsión del tronco al mismo lado del balón, y éste colocado a la altura de la cabeza, la mano ejecutora detrás del balón para su impulsión y se puede adelantar el pie atrasado en el momento del pase para dar más fuerza. Se aplica en pases de contraataque y en pases largos. El error más común es llevar atrás con una sola mano lo que hace que quede mas desprotegido y el lanzamiento pueda perder precisión, y no extender el brazo adelante, por lo que se pierde potencia.

 

Pase con dos manos desde encima de la cabeza

El balón en un plano atrasado con respecto a los codos y cabeza para facilitar la impulsión, la extensión de brazos se realizara orientado al compañero, golpe de muñeca y dedos hasta el final del movimiento. El error más frecuente es la extensión insuficiente de brazos lo que produce una menor impulsión del balón.

 

Pase por la espalda

Para cuando la defensa esta muy encima y no podemos pasar por delante, llevamos el balón al costado con el tronco ligeramente inclinado hacia adelante, se pasa el balón por detrás del tronco, con la mano por debajo del balón y el codo flexionado, la extensión del codo y muñeca acompaña al balón al máximo. La torsión del tronco facilita la ejecución.

Se puede realizar antes o después del bote y con una u otra mano indistintamente en función del defensor y del receptor del pase.

Su aplicación principal es al finalizar ataques en situaciones de dos contra uno y en situaciones en las que se trata de meter un balón interior después de bote y con una trayectoria picada. Aunque también se puede jugar en el bloqueo directo con continuaciones abiertas.

El error más frecuente es que la muñeca no mira en la dirección del receptor lo que da lugar a interferencias en la precisión.

 

Pase de entrega

Se usa en distancias muy cortas, en situaciones de mano a mano. La mano ejecutora queda debajo del balón y la otra encima. Para pasar el balón damos un pequeño golpe de muñeca con la mano inferior hacia arriba orientándolo hacia el receptor a una altura que se encuentre entre cintura y pecho. Es muy importante la coordinación entre el pasador y compañero, y se puede realizar en estático o en movimiento.

Los errores más frecuentes son dar la pelota con la mano interior, ya que facilita la acción de la defensa. No proteger la pelota con el cuerpo. No controlar la pelota en el momento del pase (dejar la pelota al compañero en la fase de bote).

 

Pase de gancho

Es utilizado para pases largos o fuertes (contraataque), también en situaciones de bloqueo directo. La pelota es proyectada con una sola mano tras haber sido llevada por el lado hacia atrás y por encima del hombro. El error principal es no encarar correctamente la palma de la mano al objetivo lo que aumenta la imprecisión.

 

Pase de palmeo

El palmeo se puede realizar tras tiro fallido o en un salto entre dos. El balón se tocará con la punta de los dedos y en el punto más alto posible, el otro brazo permanecerá en posición equilibradora; y es importante, que el pasador tenga un esquema mental de la posición de sus compañeros ya que perderá la visión de los mismos en el salto.

Otros pases: Pase entre las piernas, Pase por detrás de la cabeza,…no limitemos la creatividad!!!

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Abaurrea, J.L. (2004). Cuaderno de apuntes técnicos de la AVEB (11).

Blázquez, D. y Amador, F. (1999). La iniciación deportiva y el deporte escolar. INDE, Barcelona. España

Cárdenas, D. (2006). El proceso de formación táctica colectiva en el baloncesto desde la perspectiva constructivista. Efdeportes, 94.

Departamento de Cultura, Euskera, Juventud y Deportes. Diputación Foral de Gipuzkoa. Servicio de Deportes. “100 Propuestas para Minibasket”

Esper, P.A. (2000). La relación entre la metodología, los medios, la técnica y la efectividad en el baloncesto. http://www.baloncestoformativo.8k.com

Juan Vicente Abad. Clínic “El pase en la iniciación deportiva”

Ministerio de educación y cultura “ Baloncesto”

Ribera, E. y Trigueros, C. (2004). El desarrollo de las habilidades motrices a través del juego. Dialnet, 95-122.

Salmerón, M. (2012). Los principios técnicos-tácticos y tipos de pase-recepción en el baloncesto. Efdeportes, 168.

Sampedro, J. (2010). Enseñanza a través de juegos en Minibasket.

Sergio, C. El juego en la enseñanza del baloncesto. http://www.feb.es/Documentos/Archivo/HTML/entrenadores/history/feb-14-11-123.html

Apuntes y reflexiones personales (Ferrán Pizcueta).

* Puedes descargarte todo el contenido en un documento PDF (enlace documento)

Ferrán Pizcueta (licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y entrenador Superior)

1 Comentario

  1. Andreu

    Enhorabuena por el trabajo. Realmente impresionante. ¡¡¡ Baloncesto del siglo XXI !!!

Deja un comentario

*