Defensa al poste bajo: situaciones 1×1 y 2×1

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Retomamos la actividad en nuestro Blog después de las vacaciones estivales con un artículo de uno de los mejores entrenadores de nuestra Comunidad: Víctor Rubio. Desde esta Federación queremos agradecer a Víctor su implicación en la formación de los entrenadores de la Comunidad Valenciana. Como Entrenador Superior y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, es responsable del Área Táctica en los cursos de entrenador que la FBCV imparte en la actualidad y colaborador habitual en el Plan de Formación Continua. En la presente temporada es el primer entrenador del senior masculino del U.P. Bàsquet Gandía, en categoría EBA. Os recordamos que Victor ya fue ayudante y primer entrenador del equipo de la misma localidad que militó en LEB Oro, además de haber sido Seleccionador Autonómico Cadete Masculino.

Hoy recuperamos los apuntes que preparó para un Clínic del Plan de Formación Continua. Os presentamos “Defensa al poste bajo: situaciones de 1×1 y 2×1”. Víctor nos da un enfoque muy general, sin profundizar en ningún aspecto del scouting. Pretendemos con este artículo sentar las bases de la defensa al poste bajo, en general, para cualquier categoría. Incluimos las situaciones de 2×1 como básicas para la defensa en el poste bajo, y no como resultado de un scouting previo (que también), sino como un proceso de aprendizaje y cohesión de grupo.

Víctor, muchas gracias por tu colaboración durante todos estos años. Esperamos que disfrutéis todos de este artículo.

 1. JUSTIFICACIÓN IMPORTANCIA DE LA DEFENSA EN EL POSTE MEDIO-BAJO

Cuando cualquier entrenador, a cierto nivel, analiza al equipo de turno contra el que ha de enfrentarse, siempre hay varios aspectos que son de obligado estudio, (características individuales de los jugadores claves del equipo rival, qué ritmo de juego puede venir mejor a tu equipo, estudiar las estadísticas individuales y colectivas del equipo contrario…etc.), pero creo que hay dos que siempre nos preocupan especialmente tanto por cómo tú vas a enfocarlos con tu equipo, como por cómo creemos que va a plantearlos el entrenador contrario: son la defensa/ataque de los bloqueos directos, y la defensa/ataque del juego al poste bajo (sea de un jugador interior o de un jugador exterior).

El tema sobre el que quiero centrarme es precisamente los problemas que puede generar en nuestra defensa el juego al poste bajo-medio (con todo lo que ello conlleva), de los jugadores del equipo contrario, y cómo tratar de minimizar ese peligro de cara a tratar de ganar el partido.

Obviamente hay muchas formas de hacerlo, y por supuesto, todas válidas si se ejecutan adecuadamente, pero antes de decidir cómo vamos a defender esas situaciones al poste bajo-medio, tenemos que decidir si vamos a tener una forma siempre fija de defender dichas situaciones, o si va a depender de determinados condicionantes:

  • Si el jugador ya ha recibido o está en proceso de hacerlo
  • Dónde se juega el supuesto 1×1 (cerca o lejos de la zona, lado derecho o izquierdo de la misma)
  • Si sólo variamos nuestra forma de defender ante determinados sistemas rivales
  • Si sólo variamos nuestra forma de defender ante determinado jugador (e incluso sólo en un lado del campo…)
  • Si sólo en determinados momentos del partido (cuartos pares, después de tiros libres…)

Por supuesto, son ilimitadas las decisiones y peculiaridades que puedes llegar a proponer a tus jugadores para condicionar al máximo el ataque rival (con más o menos puntualizaciones según la categoría que entrenemos), pero por encima de todo, sí creo que es vital tener unas “normas de funcionamiento” general ante las situaciones al poste bajo-medio, que todos en la pista han de tener claras, y saber reaccionar ante las distintas decisiones que cualquier jugador pueda tomar en un momento determinado.

2. JUGADOR AL POSTE BAJO-MEDIO QUE AÚN NO HA RECIBIDO

Este es para mí uno de los puntos más importantes de todos los que trataremos, pero incomprensiblemente es uno de los aspectos en que menos acabamos incidiendo a la hora de la verdad. Casi damos por hecho que el jugador atacante va a acabar recibiendo el balón, así que casi todo el trabajo de los entrenadores en el trabajo diario, pasa por evitar que una vez reciban al poste bajo-medio nos hagan daño, en vez de inculcar que si logramos que no reciban allí, nos evitaremos todos los quebraderos de cabeza posteriores.

También es cierto que hay muy pocos jugadores interiores que innatamente defiendan bien esas situaciones previas a la recepción del balón. Casi todos se centran mucho más en defender fuertemente al jugador una vez ya haya recibido, en vez de intentar que su par no reciba y evitarse así muchos más problemas.

En cuanto a las formas más importantes de poder defender al hombre que pretende recibir al poste, me gustaría destacar tres principalmente, con sus consiguientes peculiaridades, ventajas y desventajas:

“Vamos a obviar aspectos de un posible scouting previo y simplemente me centraré (para poder aplicarlo a cualquier categoría o nivel de nuestros jugadores), como único condicionante, en dónde está el balón en el momento se pretende pasar al jugador en el poste bajo-medio”.

A) Defensa por detrás y dejando recibir

En esta situación no es tan importante dónde esté ubicado el balón puesto que vamos a dejar que el jugador reciba situándonos detrás, y tratando al menos de que no lo haga excesivamente cerca de la canasta.

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Es importante no darle referencias de dónde estamos, por lo que hay que mantener contacto físico con el atacante de turno, pero nunca quedarnos estáticos, puesto que nuestros contactos en su espalda van a darle información de cómo estamos situados y por dónde nos puede atacar.

Lo que sí es vital es que una vez el atacante inicia el dribling para acercarse a nuestra zona, evitemos que gane espacio fácilmente. Tenemos que luchar para que no nos eche hacia atrás y nos sitúe debajo de nuestro aro donde ya no podemos hacer nada por pararle.

En teoría es una defensa excesivamente acomodada y que otorga mucha iniciativa al rival, por lo que se suele utilizar más con jugadores con “poco” peligro al poste, o bien en situaciones en las que el defensor por su capacidad física e intimidatoria, nos genera confianza suficiente para que 1×1 pueda parar al jugador con balón.

Pese a todo, y sea cual sea el motivo por el que hemos tenido que defender así, no podemos caer ni en la precipitación de empujar y que nos saquen una falta, ni en dejarnos gobernar por sus fintas y pivotes. Los pies siempre estarán en el suelo listos para desplazarse, y los brazos arriba para intimidar los tiros. Por supuesto, inmediatamente después habrá que cerrar el rebote con uñas y dientes.

B) Defensa por delante evitando la recepción

Normalmente se usa ante jugadores con mucho peligro ofensivo si logran recibir en esas posiciones, o bien cuando se han producido situaciones de miss-match, y se queda algún jugador exterior defendiendo a un pívot en el poste bajo-medio.

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También es importantísimo no estar estáticos para que con el antebrazo y el cuerpo del atacante, logre fijar-empujar al defensor y conseguir un espacio donde poder recibir el balón (por eso es clave mantener los brazos muy activos para que no exista ninguna línea de pase fácil).

Obviamente es una defensa que conlleva un gran riesgo por los pases bombeados, y en la que se precisa de una buena coordinación-comunicación con el resto del equipo, para minimizar espacios dentro de la zona y para evitar todas las líneas claras de pase. Y por supuesto, tiene otro peligro claro… Cedemos la mejor posición a la hora de disputar la lucha por el posible rebote (de ahí la importancia de estar en continuo movimiento y listos para actuar).

C) Defensa en 3/4 evitando la recepción

Probablemente la más internacional, conocida y utilizada de las defensa al poste. Para mí, además, la más completa y menos arriesgada si se ejecuta como toca.

Aquí sí es importante dónde está el pasador ubicado para poder decidir cómo situamos nuestro cuerpo defensivamente en ¾ respecto al cuerpo del atacante:

- Si el balón está por encima de la línea de tiros libres, colocamos nuestro cuerpo en ¾ dejando a nuestro atacante entre nosotros y la línea de fondo (no entraré en las connotaciones técnicas de brazos, piernas y cuerpo).

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- Si el balón está por debajo de la línea de tiros libres, colocamos nuestro cuerpo en ¾ dejando a nuestro atacante entre nosotros y la línea de medio campo (ver como la posición adoptada ahora, unida a la que debe tener el jugador que defiende el balón, minimiza el espacio por el que ejecutar el posible pase, creando dudas entre los atacantes)

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*(Espacio delimitado para las ayudas)

Por todo esto es vital movernos constantemente, luchar duro por la posición, utilizar las manos para hacer dudar al pasador, y estar listos para cambiar nuestra posición en el momento que la situación lo requiera.

Este cambio de posición se puede hacer pasando por detrás o bien haciéndolo por delante. En cualquier caso ha de hacerse rápidamente y sin dejarnos “cazar” por el cuerpo del atacante que nos pueda fijar en una posición donde no podamos movernos y así permitir que él reciba en óptimas condiciones.

Siempre obligo a pasar por delante o bien por detrás, del posible receptor al poste bajo, dependiendo del espacio existente entre el atacante y la línea de fondo. Si el espacio es grande, pasaremos rápidamente por detrás y empujando para sacar al defensor, y si el espacio es reducido, debemos pasar por delante ya que el riesgo de pase bombeado es mínimo, y además así generamos más dudas al pasador.

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*(Espacio grande: Pasamos por detrás)      *(Espacio mínimo: Pasamos por delante)

 

*Recordad que prácticamente ninguna situación del juego se puede aislar por ella misma respecto al resto de compañeros del equipo (y mucho menos a medida que la categoría de los equipos es superior), así que es tan importante el jugador que trabaja la defensa al poste bajo-medio como lo son los otros cuatro compañeros que han de ayudarnos (apretar al pasador, fintas defensivas, ayudas, traps, rotaciones posteriores…)

 

3. SITUACIONES DE TRAPS AL POSTE BAJO-MEDIO

Ante determinados jugadores o en situaciones específicas, resulta muy interesante la opción de “enviar” a un segundo compañero defensivo para tratar de evitar que el jugador con balón en el poste bajo-medio, nos pueda crear peligro.

Cuando tomamos la decisión de realizar un 2×1 en el poste bajo-medio, tenemos que ser conscientes de que no resultará efectivo si todos los jugadores en pista no están con los cinco sentidos puestos en dicha acción. Como decía antes, no se pueda extraer la situación defensiva del 2×1 en el poste bajo-medio, del resto de la acción defensiva del equipo en general.

Necesitamos una implicación total en cuanto a comunicación-coordinación de todos los defensores, y que las normas de actuación estén claramente asimiladas por parte de todos los jugadores que estén en pista.

El 2×1 es un recurso defensivo muy arriesgado si no se realiza bien, pero al mismo tiempo, puede ser muy productivo si, (bajo mi punto de vista), no se utiliza como un recurso fijo y continuo. Es decir, es mucho más efectivo si le damos a nuestra defensa cierta capacidad de alternancia e improvisación, puesto que los ataques se acaban adaptando a las distintas medidas defensivas que cualquier equipo va planteando, y por eso es mucho mejor que nunca sepan qué decisión defensiva vamos a tomar en un momento determinado.

Lógicamente, para que esto sea posible y eficaz, el trabajo diario en los entrenamientos es absolutamente vital. Cualquier jugador en pista, ha de saber cómo, cuándo y qué hacer ante cualquier situación defensiva de 2×1 que se produzca durante cualquier momento de nuestra defensa.

Particularmente, me gusta marcar determinadas acciones durante el partido donde poder realizar un provechoso 2×1 defensivo al poste bajo-medio (basado en el scouting previo del jugador o partido en cuestión), pero también tenemos unas normas fijas muy marcadas mediante las cuales, si un jugador en un momento determinado, decide acudir a una situación de 2×1, todos sepamos cómo reaccionar y “ayudar” a los jugadores que están realizando dicho 2×1.

Veamos diferentes casos y cómo reaccionar ante las distintas situaciones. Las siguientes normas serán iguales para las situaciones de 2×1 al poste bajo-medio con un hombre interior, así como con un jugador exterior que intente postear.

 

A) Trap al poste bajo con pívot del lado opuesto

Vamos a suponer que el jugador que recibe al poste bajo-medio es el ala-pívot del equipo rival (4).

Una vez el (4) tiene el balón en sus manos, lo más importante es que su defensor aguante la posición, y niegue con su cuerpo la trayectoria por la que bajo ningún concepto vamos a permitir que nos supere (en nuestro caso, negaremos el centro de la zona)

En el citado caso, el defensor de (5), siempre y cuando éste se encuentre situado en el otro poste bajo-medio, se ubicará bajo el aro en situación de ayuda defensiva, y listo para acudir al 2×1 por línea de fondo cuando el atacante con balón, inicie el dribling.

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Es vital que el defensor del jugador con balón, esté muy activo con sus manos y evite un pase fácil entre pívots o una inversión clara al exterior del lado contrario. Debe estar presionado siempre y pendiente de no perder el balón, para que no se centre en que vamos a realizarle un 2×1.

Al mismo tiempo que el defensor de (5) se sitúa en posición de alerta defensiva, el defensor del exterior del lado contrario al balón (lado de ayuda), se prepara para situar su cuerpo entre el balón y (5), pero sin dejar que éste le “cace” en un posible bloqueo a su espalda para conseguir un tiro exterior de un compañero. Aquí corremos el riesgo de ceder algo en cuanto a la lucha por el rebote, ya que tenemos una clara desventaja de nuestro exterior con su (5) debajo del aro, pero ya sabemos que vamos a correr riesgos si queremos evitar que su (4) juegue cómodamente 1×1 en el poste bajo-medio.

Todos los demás compañeros defensores, han de estar situados entre dos atacantes y listos para ejecutar las rotaciones defensivas adecuadas. La comunicación y coordinación entre los cinco jugadores, marcará el éxito o no del 2×1.

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Si (5) atacante, estuviese situado al poste alto en lugar de en el poste bajo-medio contrario, la situación cambia un poco.

Lo más sencillo, para no alterar la norma de que el 2×1 va a llegar por línea de fondo, es que éste lo realice ahora, el exterior de la esquina contraria al poste bajo-medio con balón.

El defensor de (5) se situará más o menos hacia el centro de la zona, y los dos defensores exteriores restantes, se situarán en alerta para ejecutar las rotaciones defensivas oportunas.

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En esta situación más que nunca es vital que se presione mucho al hombre con balón para que no invierta rápido el balón y encuentre un tiro claro de algún compañero exterior en el lado contrario.

 

B) Trap al poste bajo con un exterior

Cuando optamos porque la opción del trap llegue a través de un jugador de la línea exterior, existen diferentes opciones. Que lo realice el exterior más cercano al balón (normalmente el defensor del jugador pasador), que lo realice el jugador exterior situado en la zona central, que lo haga siempre el defensor del peor tirador rival (se encuentre donde se encuentre), o que el 2×1 llegue desde el exterior más alejado del balón.

En este caso, voy a centrarme en el más utilizado y probablemente el que bien ejecutado, menos problemas nos puede crear y más efectivo puede ser: situaciones de 2×1 con el exterior situado en el centro de la defensa exterior (no tiene por qué ser el base).

Lo primero es que el defensor del balón, ha de saber que ahora la situación de ayuda-trap no va a llegar por línea de fondo, sino que va a llegar desde el centro de la zona por lo que él será ahora, el responsable de que su atacante no nos supere por línea de fondo donde no tenemos prevista nuestra reacción defensiva.

Cuando el atacante con balón inicie el dribling, y su par luche para aguantar la posición y no dejarse empujar (utilizando su mano más exterior para atacar el dribling del jugador con balón y crearle problemas), el jugador exterior central, acude agresivamente y con los brazos en alto a cerrar el centro de la zona junto a su compañero, provocando así la situación de 2×1. Es vital elegir el momento adecuado, así como acudir con total convicción y agresividad. No podemos ir al trap con dudas o miedos.

El resto de compañeros se sitúan entre dos atacantes para las posibles rotaciones defensivas, a excepción del defensor del atacante exterior que se encuentre en el lado del balón. Dicho jugador, incrementará su presión de la línea de pase a su par, para que el jugador que está sufriendo el 2×1, no encuentre un pase de salida fácil cerca de él (queremos que si suelta el balón lo haga lejos y bombeado).

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Las rotaciones más fáciles serían las que podemos observar en el gráfico (una más interesante que la otra, dependiendo de los segundos de posesión que queden en el ataque rival, y de la capacidad de nuestros interiores para defender a los exteriores rivales).

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4. CONCLUSIONES FINALES

    • Para defender adecuadamente las situaciones de 1×1 al poste bajo-medio, se necesita una implicación máxima de los 5 jugadores en pista. Ha de ser una defensa de equipo, mucho más trabajada y reglada de lo que supone un simple 1×1.
    • La polivalencia defensiva es esencial para evitar que los ataques se adapten a tus acciones. Pienso que cuanto más imprevisibles seamos, más beneficio podemos sacarle a las posibles situaciones de 2×1. Cuanto más alta es la categoría de juego, más difícil es mantener permanentemente un mismo tipo de variante defensiva.
    • Debemos inculcar a nuestros jugadores a que asuman una responsabilidad 100% individual en la defensa del poste bajo-medio…que no defiendan esperando la ayuda defensiva. Las ayudas son eso mismo, ayudas al trabajo principal del defensor correspondiente.
    • Importante que trabajemos los aspectos defensivos previos para evitar la recepción del balón en el poste bajo-medio. Tenemos que potenciar la agresividad en esas situaciones defensivas para no complicarnos nuestra defensa dejando recibir cómodamente. Las normas generales en la defensa al poste bajo-medio, serán las mismas independientemente de quién sea el que juegue esas situaciones (sea un jugador interior o bien un exterior).
    • Mentalizar a los exteriores de su importancia en la defensa del poste bajo (aunque suene raro). Si ellos son agresivos en la defensa exterior, dificultarán mucho las posibles líneas de pase a los interiores, evitando así problemas posteriores.
    • Es vital conocer las características de los jugadores del equipo rival (sobre todo en categorías de cierto nivel). Si podemos, tenemos que tratar de anticiparnos a los movimientos que utilizan para conseguir buenas posiciones para sus jugadores al poste bajo-medio, y evitar así que reciban determinados jugadores en determinadas situaciones-posiciones del campo. Si nos tienen que atacar desde el poste, que lo hagan desde donde menos daño nos pueden hacer!!!
    • Clave trabajar la posición de pies de todos los jugadores en situaciones de ayuda. Una mala posición corporal, ralentiza las posibles ayudas-rotaciones, a parte de que puede provocar despistes enormes en el sistema de ayudas. No hay que dejarse “cazar” nunca en ningún bloqueo ciego que permita tiros cómodos al estar situados en posición de ayuda!!
    • Con las situaciones de traps al poste bajo-medio, asumimos riesgos y tenemos que ser conscientes de ello (perdemos posición ventajosa en el rebote defensivo, permitimos algo de tiro exterior…etc), y por eso, tenemos que involucrarnos todos mucho más en todos los aspectos del juego.
    • Es absolutamente vital para ser competitivos hoy en día, hacerse fuertes dentro de la zona. Tal vez cedamos algo de tiro exterior, pero preferimos un tiro lejano punteado, a un tiro dentro de la zona. Por tanto, en todas las rotaciones-recuperaciones defensivas, defendemos con la mentalidad de no ser superados. No se recupera a lo loco. Evitamos las penetraciones a toda costa, y si hay un tiro, punteamos y todos cerramos el posible rebote!!

 

Si apostamos por un tipo de mentalidad defensiva, tenemos que ser coherentes con ella. Nos pueden ganar con tiro exterior, o bien haciéndonos daño dentro de la zona, pero nunca se puede consentir que nos creen peligro desde ambas situaciones. Y puestos a elegir, la experiencia me dice que si minimizas los puntos rivales cerca del aro, a la larga serás competitivo contra cualquier equipo!!!

 

Víctor Rubio (entrenador superior y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte)

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